.
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta racismo. Mostrar todas las entradas

viernes, 26 de octubre de 2018

Doctor Who: Rosa

Doctor VS Racismo

Una semana más os traemos un nuevo capitulo de No hay Doctor sin Palomitas. Esta vez hemos tenido ciertos contratiempos para sacarlo por culpa del viaje italiano de nuestra querida Bárbara. Además, la calidad del audio, como notaréis, no es la mejor debido a que el Skype de nuestras TARDIS está aún acostumbrándose a los cambios de Doctor. Aun así, aquí tenéis nuestras opiniones sobre el tercer capítulo de la undécima temporada de Doctor Who.

En el programa podréis descubrir nuestra opinión sobre la deriva que está tomando la temporada y el Doctor. ¿Nos gustará más después de estos capítulos? ¿Los companions tendrán, por fin, un uso claro? Podéis descubrir eso y mucho más con nosotros a un solo click de distancia.

¿Qué os ha parecido el capítulo a vosotros? ¿Os gusta el camino que están construyendo? Contadnos!

viernes, 27 de enero de 2017

Fences -- No Hay Cine Sin Palomitas

De paternidad y fracaso personal

El cine siempre se ha nutrido de grandes obras de teatro. No hablo de su vertiente musical, de algunos de estos musicales hablamos en nuestro reciente programa de radio; hablo de grandes dramas teatrales como Agosto, Incendies, o casi la bibliografía completa de Shakespeare, destacando sobre todo las adaptaciones de Kenneth Branagh y su Hamlet en particular. A pesar de la simpleza que puede aparentar, estas adaptaciones tienen la difícil tarea de conseguir alejarse del estilo teatral que adapta en pos de un estilo más cinematográfico. No todos toleran el teatro, igual que no todos toleran los musicales; por eso estas películas intentar alejarse, aunque existen casos que no lo hacen y nunca ha sido un problema para los espectadores.

Fences nos cuenta la historia del matrimonio negro Maxson en los años 50. Troy es un exjugador de béisbol, que malvive como basurero y dedica todo su dinero a la subsistencia de su familia, que la completan dos hijos, uno adulto que solo le visita para pedir dinero y otro adolescente al que se le presenta la oportunidad de triunfar como jugador de fútbol americano. Pero la frustración por su propio fracaso hará que Troy no le ponga fácil las cosas a su hijo.

Denzel Washington dirige y protagoniza esta adaptación de un clásico del teatro americano que ya protagonizó y por el que ganó un premio Tony. Junto a él está, y estuvo en el teatro, Viola Davis, quien también ganó el premio Tony por hacer el mismo papel que en la cinta, haciendo de su mujer en la ficción. Juntos muestran lo que ya mostraron sobre las tablas, una química y un entendimiento total, aportando una fuerza genuina y preciosa a las imágenes. Aunque la cinta peca de ser demasiado teatral, excepto por un par de escenas, todo se desarrolla en la casa de la familia y en lugares específicos; la emotividad y fuerza de la historia hacen que se perdone ese pequeño detalle.


Como ya he dicho, la película está protagonizada por Denzel Washington y Viola Davis, dos actores más que reputados que en esta ocasión vuelven a asombrar con unas poderosas actuaciones que harán que cualquiera que vea la cinta no pueda olvidarles. Ambos muestran la desesperación y la lucha de sus personajes como si la estuvieran sufriendo ellos mismos. Otros actores que salen en la película son Mykelti Williamson (el inolvidable Bubba Blue de Forrest Gump) o Stephen Henderson, los cuales aportan ternura y seriedad, respectivamente, a la historia y sirven como catalizadores de distintos conflictos que se plasman en pantalla.

El guion de la película es una adaptación bastante fiel al original, el propio autor de la obra trabajó en el guion de la película hasta su muerte en 2005, momento en que Tony Kushner recogió el material hasta el día de hoy. Este hecho, el que la obra original se escribiera en los años 80, no hace que deje de sorprender la fuerza y la cercanía de los conflictos que se muestran, sobre todo por ser temas "universales". La sensación de fracaso personal, la envidia a los hijos por las posibilidades que uno nunca tuvo, la monotonía del día a día,... Todo son sensaciones que prácticamente todos hemos vivido o viviremos, y en la cinta están mostrados con mucho cuidado y realismo.


No querría terminar sin sacar algún problema a la película. Es cierto que yo, como persona, la he disfrutado mucho, me he emocionado, he vibrado con los personajes y los he querido y odiado cuando tenía que hacerlo. Pero también es cierto que la puesta en escena, tanto de decorado, como antes he comentado, como de actuaciones, soberbias, no se me vaya a entender mal, son excesivamente teatrales. Exageración de aspavientos que rozan la sobreactuación, limitación espacial de movimiento,... todo son problemas que hay que resolver en la puesta en escena de una obra de teatro al cine, y Fences tiene algunos momentos donde estos problemas son evidentes. Ninguno desmerece al conjunto, pero son remarcables.

En definitiva, Fences es una gran película a la que quizá le pueden sobrar unos minutos, pero que se hace interesante y soberbia en cada uno de ellos. No dudes en convencer a tus amigos y familiares y llevalos a ver esta cinta al cine. Estamos ante una de mejores duplas de actores y actuaciones de este año, y están en una de las mejores películas de este año. Así que no esperes más y disfruta de la película con una ricas palomitas. No se puede pedir más.

viernes, 13 de enero de 2017

Figuras ocultas -- No Hay Cine Sin palomitas

La lucha por lo que se merece

Me encanta el cine para madres. Que no se me entienda mal con el concepto. El llamado "cine para madres" es un logro en sí mismo. Como dice Juan Sanguino en su muy recomendable artículo Los siete tipos de películas que aprendimos a disfrutar con nuestras madres: "(...)al final todo se reduce a si una película está bien hecha o no, a si nos engaña como espectadores o si es honesta en sus intenciones desde el principio." Por supuesto que hay mejores y peores películas que metemos en esa categoría, pero creo que todos entendemos el concepto "cine para madres".

Figuras Ocultas narra la historia de tres mujeres afroamericanas que trabajaron para la NASA en la década de los sesenta, en plena carrera espacial y en medio de la lucha por los derechos civiles de la gente de color, en el proyecto de poner a un hombre en órbita sobre la Tierra.

Dirigida por Theodore Melfi (St. Vincent) y protagonizada por Taraji P. Henson (El curioso caso de Benjamin Button), Octavia Spencer (Criadas y señoras, saga Divergente) y Janelle Monáe, Figuras Ocultas es una excelente película que busca y consigue emocionar al espectador gracias a una historia, real por cierto, de superación personal.


Gran parte de su buen hacer recae en unas actrices protagonistas con un carisma y una química impresionantes. Cada una sabe el papel que cumple en la función y se las ve cómodas en él. Destacan Taraji P. Henson, en quien recae el papel más protagonico de la cinta y quien mueve la historia, en el papel de Katherine G. Johnson, la verdadera heroína detrás de la victoria de los EEUU en la carrera espacial, y Octavia Spencer haciendo de Dorothy Vaughan, una importante luchadora por los derechos laborales de las mujeres, sin importar su color de piel. Ambas regalan una actuación soberbia y llena de ternura que hará las delicias de cualquier persona con corazón. Las acompaña la estrella del pop Janelle Monáe en el papel de Mary Jackson, una matemática cuyo sueño es poder estudiar ingeniería aeroespacial.

Como buen happy place, Figuras Ocultas aprovecha los coloridos y alegres vestidos que visten las protagonistas para contrarrestar una historia dramática de desigualdades. El director no se deja llevar en ningún momento por la dureza de lo que están viviendo, creando un retrato del racismo más palpable y realista de lo que estamos acostumbrados. Esto, ayudado de un guion muy ágil, sorprendentemente ágil la verdad, hace que la película, que dura un poco más de dos horas, no se haga pesada ni larga, dejando un regusto dulce y emotivo en el espectador.


Con todo esto, no puedo dejar de recomendar a todo el mundo que llame a su madre y le proponga ir al cine a ver esta delicia de película. Estoy seguro de que tanto ella como vosotros saldréis con la sensación de haber aprovechado el tiempo, porque si de algo no se puede dudar en el momento en que te pones a ver Figuras Ocultas es que vas a ver un entretenimiento eficaz y del que saldrás feliz. No os olvidéis de comprar las palomitas a la entrada, son el motor que llevará vuestro disfrute aún más al espacio.